Quince trucos para ahorrar combustible

ahorrar combustible Un coche no es barato de mantener, y los gastos ocasionados alrededor de él suelen ser bastante sangrantes para la economía doméstica. Debido a que los coches no pueden funcionar sin combustible, periódicamente nos vemos obligados a realizar un desembolso económico que, a largo plazo, supone una gran parte de la partida presupuestaria dedicada a los vehículos. Por esta razón, nunca viene mal tomar algunas medidas para atenuar este gasto. Y, para ello, te dejamos aquí quince trucos para ahorrar combustible que te vendrán muy bien 
  1. Conduce de manera suave

    Evita siempre que puedas los acelerones y los frenazos bruscos, que aumentan considerablemente el consumo de combustible y, además, también influyen en el desgaste de otras partes del vehículo.
  2. Utiliza marchas largas

    Esto es sobre todo útil cuando se hacen desplazamientos por carretera o autopista: a la misma velocidad, una marcha más larga reducirá el consumo, y esto lo notarás prácticamente al instante.
  3. Aprovecha el freno motor

    Cuando conduzcas cuesta abajo, en lugar de pisar el freno, levanta lo antes posible el pie del acelerador, con el fin de conseguir mayor eficiencia en el rendimiento del motor y, también un menor consumo de combustible. Esto también será más sencillo si conduces con previsión y con la distancia de seguridad suficiente.
  4. La primera marcha sólo al arrancar

    En cuando hayas avanzado un poco, pon la segunda marcha, que revolucionará mucho menos el motor y también consumirá menos. Recuerda, a mayor número de revoluciones, mayor será el consumo de combustible.
  5. No sobrecargues el vehículo

    Cuanto más peso tenga que mover el vehículo, más combustible tendrá que utilizar. Lleva sólo lo que sea necesario e imprescindible en to coche y conseguirás ahorrar combustible.
  6. Vigila la presión de los neumáticos

    Si la presión de los neumáticos es baja, el consumo también aumenta, por lo que es recomendable que revises el inflado de las ruedas periódicamente, cada unas pocas semanas, o una vez al mes, dependiendo del uso que hagas del vehículo.
  7. Modera el uso del aire acondicionado

    No hace falta que pongas temperaturas árticas en el interior del vehículo. Una temperatura moderada es suficiente para conducir de manera cómoda y, además, el aire acondicionado hace que el consumo de gasolina aumente enormemente.
  8. No bajes las ventanillas innecesariamente

    Con las ventanillas bajadas, la resistencia del aire aumenta y se pierde eficiencia aerodinámica. En ciudad no es un problema tan grave, pero conduciendo a altas velocidades por carretera o por autopista sí que influye en el consumo de combustible.
  9. Apaga el motor en atascos y retenciones

    Cuando estés con el coche parado en un atasco y éste se alargue más de dos o tres minutos, lo mejor es apagar el motor, ya que, aún estando quieto, sigue consumiendo combustible. De todas maneras, lo mejor siempre es evitar los atascos y retenciones, para lo que puedes recurrir a alguna aplicación como Coyote o Waze.
  10. Haz un correcto mantenimiento del coche

    Si el coche no está en perfecto estado de forma, algunas de sus piezas pueden funcionar de moda ineficiente o incorrecta, y esto también puede hacer que gaste más combustible.
  11. Planifica los viajes con antelación

    Esto es más sencillo hoy en día, gracias a la presencia de los GPS y dispositivos móviles. Pero siempre viene bien planificarse antes de realizar un viaje largo, para estudiar cuáles son las rutas más cortas o, en caso de retenciones o inclemencias temporales, saber cuáles son las rutas alternativas disponibles. Hay algunas aplicaciones muy útiles para esto, como por ejemplo la propia de la Dirección General de Tráfico, o la archiconocida y utilizada Google Maps.
  12. Elige el momento adecuado para repostar

    Hay días de la semana en los que la gasolina es más barata, y éstos suelen ser los lunes, cuando las gasolineras ajustan sus precios para comenzar la semana. Del mismo modo, no todas las horas del día son iguales para repostar. Lo mejor es hacerlo a primera hora de la mañana, porque con las temperaturas bajas el combustible está ligeramente más denso y tiende a evaporarse menos.
  13. No aprietes la manilla al máximo cuando vayas a repostar

    Cuando el combustible entra en el depósito con más fuerza, también entra más aire y se forman burbujas, lo cual redunda en la rápida evaporación del combustible y que éste retorne rápidamente al surtidor, con lo que terminarás pagando por combustible que no te llevas.
  14. No dejes que el depósito baje de la mitad

    El combustible se evapora más rápido de lo que piensas, y cuanto más aire haya en el depósito, más fácilmente se evapora. Por lo tanto, intenta llenar el depósito siempre y no dejes que el nivel de combustible baje demasiado.
  15. Compara los precios entre distintas gasolineras

    Aunque pueda parecer que los precios sólo varían en un céntimo o unos pocos céntimos, ésta puede ser una cantidad importante si llenamos el depósito varias veces al mes. Además, las gasolineras que están en ciudad y en autopistas suelen ser más caras que aquellas que se encuentran ubicadas en polígonos o en carretera. Aprovecha siempre que pases por delante de una de éstas para conseguir el mejor precio al repostar. Y, del mismo modo, aprovéchate de las ofertas, descuentos y demás ventajas que dan algunas compañías a través de tarjetas de puntos o de fidelidad. Si estás en algún lugar que no conoces bien o necesitas ayuda, puedes echar un vistazo a lo que te propone la aplicación de Gasolineras España.
 Con estos trucos para ahorrar combustible conseguirás reducir tu gasto unos cuantos euros. Aunque cada uno de ellos influya en unos pocos céntimos, a la larga, y aplicándolos todos siempre que puedas, acabarás ahorrando un buen dinero que, de otra manera, se termina esfumando.SaveSave