Trucos para conseguir entradas de cine baratas

Año tras año, los datos de asistencia a las salas de cine en los principales mercados de referencia -EEUU, por importancia, y España, por alusión geográfica-, muestran signos de debilitamiento. Entre las razones que esgrimen los espectadores para acudir menos a los cines, destaca siempre el precio. En España, el precio medio de las entradas en 2017 se situó en los 5,99€, aunque algunas sesiones -en salas especiales de determinados cines- pueden llegar a duplicar esa cifra.

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Mientras la bajada del IVA cultural que reclama el sector no llega, y para hacer frente a las nuevas formas de consumo, alentadas por las plataformas online como Netflix, HBO, Amazon o Filmin -que ofrecen un amplio catálogo de películas por una tarifa plana que no llega a los 10€/mes-, las salas de cine intentan atraer clientes a base de promociones, descuentos y sesiones especiales con precios más bajos de los habituales.

A continuación, veremos algunas de esas opciones -algunas nada novedosas, pero todavía efectivas-, a fin de que los más cinéfilos puedan ver las películas de estreno sin dejarse un dineral, especialmente si se acude en pareja o como actividad familiar para disfrute de los más pequeños:

Día del Espectador:

es la forma clásica de acudir al cine pagando menos de lo habitual. El Día del Espectador -generalmente los miércoles no festivos- existe desde hace muchos años y en la actualidad los descuentos oscilan sensiblemente dependiendo de la zona geográfica y la empresa explotadora de la sala. Así, el precio medio en España es de 5,35€ ese día, con mínimos de 3,50€ y máximos de 7,50€. Es un día menos atractivo para la mayoría de las personas al ser laborable y víspera de laborable, lo que complica la asistencia a las sesiones más tardías y coincide con los días lectivos de los niños.

La Fiesta del Cine:

desde hace algunos años, la industria celebra la Fiesta del Cine con el fin de reivindicar la bajada del IVA aplicable a la cultura, y lo hace reduciendo el precio de las entradas. Ese día es posible acudir al cine por poco más de 3€ y ver películas de estreno que, de otra forma, costarían dos o tres veces más. En la última edición -16, 17 y 18 de octubre de2017-, las salas de cine registraron más de un millón y medio de espectadores.

socio de los cines

Hacerse socio de los cines:

muchos cines disponen de tarjetas para socios conlas que acumular puntos canjeables por entradas, comida o bebida. No todos los cines ofrecen esta posibilidad, ni las condiciones son las mismas, pero es una opción viable para quienes sepan que van a ir al cine con cierta regularidad. Uno de estos ejemplos es Movie Yelmo, la tarjeta de Cines Yelmo -con salas por toda España-.

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Los descuentos online:

quizás la web más famosa de todas sea Groupon, aunque hay otras como Atrápalo.com. En ellas, previo registro, es sencillo encontrar códigos promocionales para obtener descuentos del 30, 40 o 50% en la compra de entradas para determinados cines -Cines Yelmo y Cinesa, sobre todo-. La disponibilidad es limitada, pero constante a lo largo del año, por lo que merece la pena estar atentos y comprobar periódicamente estas webs.

festivales de cine

Los festivales de cine:

muchas ciudades celebran hoy en día festivales de cine más o menos famosos, con más o menos pompa. Al margen de las grandes citas clásicas -Festival de San Sebastián, el Festival de Cine de Málaga-, en muchos otros lugares tienen lugar a lo largo del año certámenes en los que es posible ver una decena de películas a un precio reducido adquiriendo los bonos que generalmente la organización pone a la venta. Trabajar como voluntario -seguridad, protocolo, producción, etc.- en estos eventos es también una manera de beneficiarse del visionado gratuito de las películas.

Sorteos y concursos:

los medios de comunicación locales -periódicos, emisoras de radio, televisiones- suelen recibir de los cines, teatros, museos, galerías de arte y similares entradas para algunos de los espectáculos como parte de los acuerdos comerciales y publicitarios. De esta manera, los medios sortean las entradas entre los lectores, oyentes o telespectadores que, a veces contestando a preguntas, a veces con un simple registro en redes sociales, pueden disfrutar de forma gratuita de esos espectáculos.